Recién me he puesto ha observar detenidamente varias cosas y me percaté de que la gente no sabe escuchar con atención.
Yo creo que cada quien oye lo que quiere oir, dependiendo quizás de su situación, experiencia o quizás prejuicios, creo que todos los tenemos y más aquellas personas que presumen que no los tienen.
También ahí me dí cuenta de que la hipocresía abunda a mares, así como los chismes, y que a la gente la mueve más el orgullo y el rencor que la amistad o el cariño.
Y por lo mismo que no escuchan, deciden asumir cosas que no saben y por ende surgen los malos entendidos. Quizás es algo bien sabido, pero aún así pasa todo el tiempo y en todas partes.
Conclusión: Calladita me veo más bonita.